Inicio
La compañía
Espectáculos
Sirenita
Gallo de las veletas
El Elefantito
Premios
Prensa y crítica
Equipo artístico
Datos técnicos
Fotos
Yaci y la muñeca...
Bubú
Contratación
English

El Elefantito

Críticas

 

FETEN 2006 (por Ferrán Baile, en cyberpadres.com)

Los mejores espectáculos:

“(…) Otra joya, El Elefantito, de La Canica de Madrid. Versión libre de un cuento de Rudyard Kipling en el que este creador extraordinario que es el titiritero argentino Pablo Vergne, convierte mágicamente almohadones y objetos comunes en los animales protagonistas.

Dos actrices titiriteras impecables, tanto en su interpretación vocal, como en la manipulación, como en su actuación corporal. Ni un gesto de más, ni uno de menos, siempre graciles, encantadoras, al servicio de la história. Sus nombres Marisol Rozo y Eva Soriano. Espectáculo también a no perderse y sin importar la edad y que hubiese podido ganar cualquiera de los otros premios. Al final obtuvo el premio al mejor espectáculo de títeres.


NOTICIAS TEATRALES (por Salvador Enríquez)

Balance de FETEN 2006:

“El Premio al Mejor Espectáculo de Títeres correspondió a los madrileños La Canica por 'El elefantito', representado también en la Colegiata de Cajastur, Cimadevilla. Basado en un cuento iniciático "diz que" escrito por R. Kipling, uno de esos relatos que se deben contar en torno al fuego en las largas noches de todos los tiempos, ya sea de Asia o de África o de dondequiera que existan elefantes y niños revoltosos, es una historia emocionante, que, tomando como pretexto el viaje de un pequeño elefante a través de la sabana y de la selva, muestra a los niños el modo de hacerse adultos y de aprender a aceptar los límites.

El elefantito tiene una curiosidad insaciable, aburre a su madre desde que se levanta a fuerza de preguntas, y ello le traerá no pocos problemas, al mismo tiempo que su "defecto" será motivo de conocimiento y diversión, ambos sin límites. Las dos jóvenes actrices que manejan los elementales títeres y les ponen voces lo hacen con sinigual maestría dentro de la mayor (aparente) simplicidad. Una delicia y un encanto. Precioso es la palabra que se me ocurre para este espectáculo.”


EL NORTE DE CASTILLA (por Alfonso Arribas)

Un honesto montaje infantil:

“Uno de los secretos del buen teatro infantil es la seriedad con la que se afrontan los proyectos, y éste de La Canica sobre un cuento de Kipling cumple con la fórmula. Es un espectáculo muy honesto, bien trabajado, realizado con el candor necesario para atrapar a un público movedizo, normalmente acrítico y de atención intermitente.

Las dos actrices que son también narradoras y manipuladoras cumplen un trabajo extraordinario porque a todo lo que hacen le ponen dulzura que no empalaga, y humor que no chirría. Al fondo de la narración, como un paisaje que se observa desde la distancia, aparece la moraleja propia de estos casos, en esta ocasión dedicada al respeto por la diversidad.

Al servicio de la historia La Canica conjuga técnicas teatrales diversas entregadas en pequeñas dosis, de modo que las canciones, los números de danza, las representaciones simbólicas y el desfile de marionetas, tienen un peso equilibrado.

Con estos recursos se desgrana el viaje de un pequeño elefante por la geografía africana en busca del cocodrilo, a quien desea preguntarle por su dieta. Desoyendo el consejo de su madre, la cría emprende aventura empujada por su natural curiosidad, y así se topa sucesivamente con una gallina de Guinea, un hipopótamo retozón, un mono saltarín, un menos temible león y por fin el cocodrilo. Descubre el mundo y comprueba que los elefantes no están solos sobre la tierra.

Lo mejor del espectáculo es sin duda la creatividad que muestran estos animales de trapo, creados a partir de retales y utensilios cotidianos a los que no se adornan innecesariamente: la expresividad de lo inerte es aportada por la manipulación de las dos actrices. Para el león apenas hacen falta dos cojines, y para la gallina una combinación de plumeros; los elefantes son camisetas con una de sus mangas como trompas, la jirafa una bota de caña al revés y el caracol un guante cubierto por un gorro helicoidal.

La Canica ha aportado sencillez, profesionalidad, cariño y vocación a Titirimundi 2006, con un montaje infantil que trabaja con nobles objetivos que van más allá de la risotada.”


DIARIO DE LEÓN (por Miguel A. Varela)

Fronterizos:

“Este elefantito es un pequeño cojín con dos botones por ojos y un trozo de tela como trompa. La gallina es un plumero, la jirafa una bota al revés y el cocodrilo dos aletas de nadador... El pequeño elefante tiene una curiosidad insaciables y emprende un viaje a través de la selva para averiguar qué come el cocodrilo. Sobre un cuento de Kipling, el marionetista argentino Pablo Vergne ha construido en El elefantito uno de los montajes teatrales infantiles más hermosos de los últimos años. Premiado en la edición 2006 de la Feria Internacional de Teatro para Niños y Jóvenes de Gijón (Fetén), la aparente sencillez de la historia, la sugerente transformación de objetos cotidianos y la tierna capacidad de comunicación de Eva y Carla, las dos actrices/manipuladoras, convierten el trabajo en una pura delicia para el público más pequeño, niños de entre tres y cinco años que apenas alcanzan a subirse a la butaca (nadie en este país piensa en salas para un espectador de menos de un metro de estatura) pero siguen con los ojos enormemente abiertos las aventuras de esos trozos de tela a los que la magia del teatro convierte en seres vivos. Esta última semana, El elefantito se ha representando en Ponferrada para dos mil pequeños espectadores de mirada limpia procedentes de toda la comarca y la valoración recogida entre el profesorado ha sido óptima. El próximo martes es el Día Mundial del Teatro, una fecha que se viene celebrando desde hace 46 años por iniciativa del Instituto Internacional del Teatro y que sirve, básicamente, para que el arte escénico asome un poco se chata nariz en los medios, tan parcos siempre a la hora de acercarse a este sector, del cual el teatro infantil es el pariente pobre. Por eso estas líneas a un trabajo tan bello y tan cercano a la pureza del auténtico teatro.”